Niño sobre la cama del decorado navideño durante su sesión de fotos de Navidad en Barcelona

Cuándo hacer las fotos de Navidad para tenerlas a tiempo

Cada año pasa lo mismo: llega diciembre, las luces se encienden, los grupos de WhatsApp se llenan de planes… y de repente media ciudad quiere sus fotos de Navidad ya. Si estáis leyendo esto antes de que eso ocurra, enhorabuena: vais con ventaja. Y si estáis leyendo esto en plena fiebre navideña… también os vamos a ayudar. Vamos a ver cuándo conviene hacer la sesión para tener las fotos a tiempo, sin agobios y con las mejores fechas a vuestro alcance.

La respuesta corta: lo ideal es hacer la sesión de fotos varias semanas antes de Navidad — el momento perfecto es el arranque de la campaña, a mediados de octubre — y reservar la plaza mucho antes, en cuanto se abre la agenda. En nuestras sesiones de fotos de Navidad, en Sant Feliu de Llobregat a unos 15 minutos de Barcelona, abrimos la agenda en agosto, entregamos las fotos digitales en un máximo de 7 días y el material impreso durante diciembre, para que todo llegue a tiempo a vuestras manos. Desde 2015, más de 1.200 familias han pasado por nuestros decorados navideños, y os aseguramos una cosa: las que mejor lo disfrutan son las que reservan pronto.

El secreto mejor guardado: las primeras fechas son las mejores

Hay una idea muy extendida de que las fotos de Navidad se hacen «cuando ya es Navidad». Y lo entendemos: apetece hacerlas con el espíritu navideño a tope. Pero después de tantas campañas, os podemos contar el secreto que nuestras familias veteranas ya conocen: las primeras fechas de la campaña son las más inteligentes. Por varias razones:

El decorado está recién estrenado. Cada año construimos un decorado nuevo a mano, y en octubre lo estrenáis con toda su magia intacta. La Navidad en las fotos la pone el decorado, no la fecha del calendario: una foto hecha el 20 de octubre y una hecha en diciembre son exactamente igual de navideñas.

Tenéis las fotos con semanas de margen. Sesión a mediados de octubre, fotos digitales en una semana… y de repente estáis en noviembre con las fotos listas, eligiendo con calma cuáles imprimir, cuáles regalar y cuál va en la felicitación. Sin prisas, sin correos de «¿llegarán a tiempo?».

Los peques están más frescos. En diciembre los niños llevan encima el colegio, las funciones, las cenas familiares y una sobredosis de emociones. En octubre y noviembre llegan a la sesión con más energía y menos saturación — y eso se nota en las fotos.

Hay más fechas donde elegir. Obvio, pero decisivo: al principio de la campaña podéis elegir el día y la hora que mejor os venga. Al final, elegís entre lo que queda. Si es que queda.

El truco del calendario hacia atrás

Para saber vuestra fecha ideal, no contéis desde hoy: contad desde Navidad hacia atrás. Pensad en qué queréis hacer con las fotos y cuándo lo necesitáis:

¿Postales o felicitaciones? Si queréis enviarlas por correo o repartirlas en persona antes de las fiestas, necesitáis las fotos elegidas e impresas a principios de diciembre. Eso sitúa vuestra sesión ideal en octubre o noviembre.

¿Regalos impresos para los abuelos? Álbumes, láminas y recordatorios se entregan durante diciembre — pero para eso, la sesión y la selección de fotos tienen que estar hechas antes. Otra vez: cuanto antes la sesión, más holgado todo.

¿Solo las queréis para vosotros? Entonces tenéis más flexibilidad… pero recordad el punto anterior: las últimas fechas de cada campaña son siempre las más disputadas y las primeras en agotarse. La flexibilidad de diciembre es, en la práctica, la menor de todas.

Cuándo y cómo se abre nuestra agenda

Nuestra agenda de Navidad se abre en agosto, y funciona por estricto orden de reserva: las familias que se apuntan primero eligen fecha primero. Abrimos las fechas de forma progresiva — cuando se completa un tramo, abrimos el siguiente — así que la mejor estrategia no tiene misterio: reservar en cuanto sea posible. Muchas de nuestras familias lo tienen tan claro que nos dejan reservada su sesión de un año para otro, antes incluso de ver el decorado nuevo.

Y mientras esperáis vuestra fecha, podéis ir adelantando deberes: aquí os contamos qué ropa llevar a una sesión de fotos de Navidad para llegar al estudio con todo pensado.

¿Y si llegamos tarde?

Primero: preguntad igualmente. A veces queda alguna plaza suelta por un cambio de última hora, y si la hay, será para quien pregunte primero. Segundo: si la campaña ya está completa, no todo está perdido — una tarjeta regalo convierte la sesión en el regalo estrella de estas fiestas, para disfrutarla con calma después: una sesión de familia, de los peques… o la Navidad siguiente, esta vez con la plaza asegurada desde el primer día.

Tres consejos para elegir bien vuestra fecha

1. Mirad más allá del fin de semana. Nuestras sesiones navideñas se realizan de jueves a domingo, y los jueves y viernes por la tarde suelen tener más disponibilidad que los sábados. Si os cuadra salir del cole y venir, es la vía rápida para conseguir plaza en las semanas más demandadas.

2. Respetad los ritmos de los peques. Si venís con un bebé, elegid una hora alejada de su siesta y su toma. Un peque descansado y comido es media sesión ganada.

3. No convirtáis el día de la sesión en una gymkhana. La sesión dura entre 20 y 30 minutos, pero venir con la agenda del día vacía se nota: llegáis tranquilos, sin mirar el reloj, y esa calma se contagia a los niños… y a las fotos.

La mejor fecha es la que reserváis a tiempo

Al final, la pregunta «¿cuándo hacemos las fotos de Navidad?» tiene una respuesta más sencilla de lo que parece: antes de lo que pensáis. Las fotos serán igual de navideñas en octubre que en diciembre, pero vosotros las viviréis con muchísima más calma — y las tendréis listas para presumir cuando los demás todavía estén buscando hueco.

Si esta Navidad queréis vivirla con nosotros, echad un vistazo a nuestro reportaje navideño en estudio y reservad vuestra plaza cuanto antes. El decorado nuevo ya está en marcha… y las primeras fechas, también.

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